Prevenir antes y durante la peri + menopausia es muy importante: infórmate aquí

1- Exámenes médicos preventivos: otra forma de autocuidado

El sube y baja de las hormonas, y todo el espectro de síntomas que comenzamos a experimentar durante la peri + menopausia, requieren estar alertas respecto de posibles consecuencias en la salud, más aún si tenemos antecedentes familiares o enfermedades de base.

Desde los 40 años debemos considerar realizarnos exámenes preventivos al menos una vez al año.

  • Control ginecológico con entrevista y revisión por parte del especialista.
  • Papanicolau (PAP) para descartar el cáncer cervicouterino.
  • Mamografía y ecotomografía mamaria para prevenir el cáncer de mama.
  • Perfil lipídico al menos una vez al año para mantener a raya las dislipidemias, que podrían generar enfermedades cardiacas provocadas por depósitos de grasa en las arterias. Este examen detecta alteraciones en los niveles de grasa de la sangre que se reflejan en altos niveles de colesterol, de los triglicéridos o de los dos. También capta si hay una baja del colesterol HDL, el llamado “colesterol bueno”.
  • Prueba de glucosa. Especialmente relevante, si se tienen antecedentes familiares y/o sobrepeso, es realizarse exámenes para detectar resistencia a la insulina y diabetes.


2- Anticoncepción en la perimenopausia

Hasta no estar segura de que se esté en la menopausia aún se puede producir un embarazo. Dependiendo del historial médico de la mujer será la recomendación del tipo de anticonceptivo que podría ser de solo progestina o combinado con estrógeno. Otra posibilidad son los dispositivos intrauterinos.

Dicho lo anterior, es importante darse el tiempo de conversar con el especialista y describir las preferencias y estado de salud del momento. También es importante saber que se puede asociar un método anticonceptivo con el manejo de los síntomas de la menopausia.

Consulta con tu ginecólogo para encontrar la mejor alternativa para ti.

 

3- Piso pélvico saludable: muy importante para nuestra calidad de vida y sexualidad

El piso pélvico sostiene la posición de la vejiga, el útero, los ovarios, y resto de los órganos pélvicos. Es bastante sensible a las hormonas y cambios hormonales. De esta manera, la perimenopausia y la menopausia son etapas especialmente relevantes para atenderlo y evitar posibles incontinencias urinarias, fecales o de gases y prolapsos. 

Ejercicios específicos, como los ejercicios de Kegel, también conocidos como entrenamiento muscular del suelo pélvico, pueden realizarse de manera personal o con la guía de un kinesiólogo (a) de piso pélvico. Centros de salud y clínicas cuentan con unidades especializadas de piso pélvico.


4- Osteopenia y osteoporosis: qué son y cómo prevenir

La osteopenia es la antesala de la osteoporosis. Ambas son asintomáticas, por lo que es fundamental la prevención para tener huesos fuertes y evitar fracturas asociadas que podrían impactar mucho nuestra autonomía y calidad de vida futura.

La disminución de la densidad de los huesos produce una menor resistencia de éstos ante traumatismos y fracturas.

Esta disminución es muy acelerada durante los primeros 10 años desde que llega la menopausia. Pasados esos primeros 10 años, la densidad ósea sigue cayendo pero más lentamente.

La buena noticia es que en caso de detección de osteopenia u osteoporosis, los tratamientos responden mucho mejor en esta ventana de tiempo de 10 años.

Factores de riesgo a tomar en cuenta:

  • Antecedente de madre y/o abuela con osteoporosis o si alguna de ellas tuvo fracturas de cadera o de antebrazo.
  • Sedentarismo, poca actividad física.
  • Fumar.
  • Exceso en consumo de cafeína.
  • Exceso en consumo de alcohol.
  • Uso de corticoides necesarios para el tratamiento de algunas enfermedades.

Una densitometría ósea puede detectar osteoporosis y osteopenia.

Si no tienes acceso a este examen, también existe el cuestionario FRAX que puede utilizar tu ginecólogo u otro especialista en la consulta. Esta herramienta permite calcular el riesgo o probabilidad de que una persona presente una fractura en los próximos 10 años lo que permite tomar acciones y prevenir a tiempo.

Estrategias de prevención:

  • La actividad física es esencial. Una rutina de ejercicios guiados y con peso que no sobrecargue la columna es ideal ya que mejora la musculatura y estimula los huesos. Pero, si eso no nos gusta también sirve mucho cualquier ejercicio con impacto en que haya estímulo sobre el hueso. Por ejemplo, una caminata diaria a paso ágil por media hora, bicicleta, etc.
  • Una dieta equilibrada con adecuado aporte en proteínas (entre 80 y 100 grs. diarios) y calcio.
  • Es fundamental el consumo de calcio durante toda la vida y especialmente en la peri + menopausia y menopausia, cuando se produce una acelerada descalificación de los huesos. Junto al consumo de calcio es fundamental el control de la Vitamina D que es la responsable de transportar ese calcio para que llegue a los huesos.
  • Las mujeres que usan terapia hormonal con estrógenos para tratar síntomas de la peri + menopausia también se benefician del efecto protector de los estrógenos sobre los huesos. 

 

5- Enfermedades cardiovasculares

En Chile es la primera causa de muerte en mujeres después de los 50 años.

Los estrógenos tienen un rol protector que se pierde en la menopausia. De hecho, frente un infarto las mujeres tienen mayor posibilidad de morir que los hombres.

Es fundamental el ejercicio periódico, una alimentación saludable, erradicar el cigarro y el control de enfermedades de base como la hipertensión y la diabetes.

 

6- Infecciones de Transmisión Sexual: (ITS)

Las ITS son un grupo amplio y variado de enfermedades transmisibles, que afectan a hombres y mujeres, que se transmiten de una persona a otra a través de relaciones sexuales vaginales, anales y orales sin protección (preservativo).

La mayoría de estas infecciones son asintomáticas o podrían ocasionar flujos alterados.

Aquellas ITS que tienen manifestaciones en forma de lesiones, verrugas o heridas se transmiten a través del roce o contacto con estas lesiones. Algunas ITS, como el VIH y la sífilis, también pueden transmitirse a través de la sangre durante el embarazo o el parto.

¿Las ITS más comunes en Chile?

  • Condiloma Acuminado, causada por el Virus Papiloma Humano (VPH), puede infectar la región genital y anal.
  • Sífilis y gonorrea, en ambos casos con tasas más elevadas en hombres que en mujeres.
  • Herpes afecta a la zona genital con ampollas, a veces fiebre, dolor al orinar y durante las relaciones sexuales. Se trata con antivirales para aliviar los síntomas y acortar el periodo del brote, pero no se elimina el virus del cuerpo. Se recomienda abstenerse de tener relaciones sexuales cuando el herpes está activo, ya sea en boca o en la zona genital. ¿Mejor manera de prevenir? Uso de preservativo o condón en todas las relaciones sexuales, aunque este no lo previene en un 100%.
  • Infección por chlamydia: Se trata de una bacteria que se transmite por relaciones sexuales vaginales, orales y anales. No siempre presenta síntomas o podría presentar una secreción vaginal lechosa y con mal olor. Es importante hacerse chequeos periódicos o cuando haya cambio de pareja sexual. Esto, porque no tratada puede generar enfermedad inflamatoria pélvica, dolor pélvico e infertilidad.
  • La tricomoniasis, producida por un parásito, es otro tipo de ITS que podría generar secreción vaginal alterada.

 

7- Los cánceres ginecológicos más comunes y cómo prevenirlos

Dejando a un lado el cáncer de mama, el cáncer de cuello uterino, el cáncer endometrial y el cáncer de ovarios son los cánceres más frecuentes en Chile.

  • Cáncer de cuello uterino o cervical:

Ciertos tipos de Virus del Papiloma Humano (VPH) provocan este cáncer. El VPH, infección viral que se produce por transmisión sexual, infecta las células escamosas que revisten las superficies internas del útero y las alteran. En una fase temprana suele no presentar síntomas. Si está en etapa avanzada, puede haber sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre las reglas o después de la menopausia; flujo vaginal alterado; dolor pélvico y dolor durante las relaciones sexuales.

Los exámenes para la detección del cáncer de cuello uterino son la prueba del VPH y el Papanicolaou. El Pap es capaz de detectar lesiones pre cancerígenas, por lo que este examen es fundamental en la prevención.

Estas pruebas pueden hacerse por sí solas o juntas. Los exámenes de detección habituales previenen la mayoría de los cánceres de cuello uterino y permiten a los médicos encontrar y tratar lesiones pre cancerígenas.

En Chile está disponible, y de manera gratuita, la vacuna del VPH, que proporciona el Ministerio de Salud a las niñas y niños de cuarto año básico (primera dosis) y quinto año básico (segunda dosis). Según la Organización Mundial de Salud (OMS), a esas edades el sistema inmune responde mejor a la vacunación.

La vacuna también está disponible en vacunatorios privados para ser administrada en mujeres y hombres de otras edades. Se requiere indicación médica. En mujeres se recomienda en menores de 45 años. Mientras antes, mejor la respuesta inmune.

  • Cáncer endometrial:

Según cifras de UC Christus, en más del 80% se trata de cánceres de las células que forman glándulas en el endometrio. De acuerdo con la Sociedad Americana del Cáncer, más de la mitad de los casos son diagnosticados en mujeres de entre 50 a 69 años, y la probabilidad promedio de que una mujer sea diagnosticada con este cáncer durante su vida es de aproximadamente una en 40.


¿Síntomas? Los más comunes son la alteración de los flujos rojos: sangrado entre periodos, sangrado abundante y sangrado después de la menopausia. ¿Causas? No se sabe mucho, pero los factores de riesgo son claros y variados. Las mujeres que nunca se han embarazado son más propensas. La obesidad, una dieta rica en grasas y la diabetes, aumentan las posibilidades. Como en muchas otras enfermedades, la edad.

La mayor producción de estrógeno, por sobre la progesterona, aumenta el riesgo. Ese desequilibrio puede provocar tumores ováricos y síndrome del ovario poliquístico, entre otros.

El uso de estrógenos, sin oposición de progesterona, puede generar un crecimiento desmedido del endometrio y un eventual cáncer, por lo que el tratamiento de reemplazo hormonal debe ser bien supervisado, para procurar el equilibrio hormonal.

El Tamoxifeno, anti-estrógeno mamario que se usa para prevenir o tratar el cáncer de mama, podría generar también alteraciones endometriales y, como consecuencia, un cáncer. En caso de sangrado, se debe consultar. 

  • Cáncer de ovarios:

Se desarrolla cuando las células que forman los ovarios comienzan a reproducirse a gran velocidad y pueden destruir los tejidos sanos del organismo. Los síntomas son tardíos y cuando se manifiesta puede hacerlo a través de hinchazón abdominal, sensación de saciedad más rápida que lo habitual al comer, pérdida de peso, molestias en la zona pélvica, cansancio, dolor de espalda, estreñimiento y necesidad frecuente de orinar.

  • Cáncer vaginal:

Se genera en la vagina y, aunque se identifican de varios tipos, el más común (9 de cada 10 casos) se le conoce como “carcinoma de células escamosas”. Se desarrolla en el revestimiento de la vagina y si crece puede propagarse a otros tejidos cercanos y a otros órganos, como pulmones e hígado, y a los huesos (metástasis). Ojo, que en esta zona se puede producir también un pre-cáncer vaginal, conocido en términos médicos como neoplasia intraepitelial vaginal (VAIN), en que algunas células se ven anormales. Y, aunque no se trata de un cáncer, es importante un examen médico periódico.

Suele darse en mujeres con antecedentes de tratamientos por pre-cáncer o cáncer cervical.

Las señales de alerta del cáncer vaginal son similares a las de cáncer cervicouterino.

  • Cáncer de vulva:

Puede haber comezón, ardor o sangrado; cambios en el color, ya sea más rojiza o pálida; verrugas, llagas, úlceras o volúmenes extraños en los genitales externos, dolor en la zona pélvica, especialmente al orinar o tener relaciones sexuales. En casos, el cáncer de vulva se trata de un melanoma.

 

8- Cáncer de mama: primera causa de muerte por cáncer en mujeres


En Chile, el cáncer de mama es la primera causa de muerte de mujeres en edad reproductiva. La mayoría se detecta en mujeres de 50 años o más, es decir coindice con las etapas de la peri + menopausia.

En nuestro país está incluido en el plan de Garantías Explícitas en Salud (AUGE o GES). La mamografía es copago 0 en Fonasa, en los centros de salud del sistema público (Cesfam, consultorios, Centro de Diagnóstico Terapéutico, Centro de Referencia de Salud u hospitales). Desde 2023, además, tanto para Fonasa como para Isapres, la orden médica para el examen preventivo de mamografía ya no es requisito.

Todas las mujeres entre 50 y 69 años tienen derecho a una mamografía gratis cada 3 años para detectar el cáncer de mama. Quienes presenten el examen alterado, son casos AUGE y deben ser derivadas a un médico especialista.

La mamografía y la ecotomografía mamaria una vez al año, junto con atender cualquier protuberancia en las mamas o en las axilas, es fundamental. Lo mismo que conocer los factores de riesgos, porque sólo un 15% de los cánceres de mama a nivel mundial son de origen genético.

Los factores de riesgos más comunes son:

  • Edad.
  • Tabaquismo y consumo alcohol.
  • Sedentarismo.
  • Obesidad.
  • Tener mamas densas.
  • Haber tenido un cáncer de mama previo.
  • Tratamientos previos con radioterapia en la zona de tórax.
  • El comienzo de la menstruación antes de los 12 años y de la menopausia después de los 55 años exponen a las mujeres a hormonas por más tiempo, lo cual aumenta el riesgo de cáncer de mama.

Otra cifra a tener en cuenta: Durante la vida, una de cada 12 mujeres tendrá cáncer de mama.

 

 

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