Síndrome genitourinario de la menopausia: síntomas, pH vaginal, infecciones y ácido bórico

 

Síndrome genitourinario de la menopausia: síntomas, pH vaginal, infecciones y ácido bórico

El síndrome genitourinario de la menopausia (SGUM) es una consecuencia frecuente de la disminución de estrógenos durante la perimenopausia y la menopausia. Puede provocar sequedad vaginal, picazón, ardor, dolor durante las relaciones sexuales, cambios en la flora vaginal e infecciones urinarias o vaginales recurrentes.

En este video hablamos sobre qué ocurre en la vagina cuando disminuyen los estrógenos, por qué cambia el pH vaginal, cuál es el papel de los lactobacilos y qué alternativas existen para aliviar los síntomas y disminuir el riesgo de infecciones.

¿Qué es el síndrome genitourinario de la menopausia?

Cuando disminuyen los niveles de estrógeno durante la menopausia, este cambio afecta a diferentes tejidos del organismo, incluyendo la vagina y el tracto urinario.

La mucosa vaginal puede volverse más delgada, seca y frágil. También se pierden parte de los pliegues y de la lubricación natural. Estos cambios pueden afectar el equilibrio de la microbiota vaginal, especialmente la cantidad de lactobacilos.

Entre los síntomas más frecuentes del síndrome genitourinario de la menopausia se encuentran:

  • Sequedad vaginal.
  • Picazón y ardor.
  • Irritación genital.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Mayor frecuencia de infecciones vaginales.
  • Infecciones urinarias recurrentes.
  • Molestias urinarias.

Estos síntomas pueden afectar considerablemente la calidad de vida y la vida sexual, por lo que no deberían considerarse simplemente una consecuencia inevitable de la edad.

¿Qué ocurre con el pH vaginal durante la menopausia?

En condiciones normales, la vagina mantiene un pH ácido, en parte gracias a los lactobacilos presentes en la microbiota vaginal.

Los estrógenos contribuyen a mantener una mucosa vaginal saludable y favorecen la disponibilidad de glucógeno, que sirve como fuente de nutrientes para los lactobacilos. Cuando disminuyen los estrógenos:

  1. La mucosa vaginal se adelgaza.
  2. Disminuye el glucógeno disponible.
  3. Pueden disminuir los lactobacilos.
  4. El pH vaginal aumenta y se vuelve menos ácido.
  5. Se modifica la protección natural frente a determinadas infecciones.

Por este motivo, los cambios hormonales de la menopausia pueden favorecer la aparición de infecciones urinarias recurrentes y algunas alteraciones vaginales.

Estrógenos vaginales para el síndrome genitourinario

El estrógeno vaginal es uno de los tratamientos principales para los síntomas genitourinarios asociados a la menopausia.

Su aplicación local busca mejorar el estado de la mucosa vaginal, favorecer su recuperación y contribuir a mejorar síntomas como la sequedad y el dolor durante las relaciones sexuales.

Además, es importante diferenciar entre la terapia hormonal sistémica y el tratamiento hormonal local: una mujer que utiliza terapia hormonal sistémica puede necesitar igualmente un tratamiento local si los síntomas vaginales persisten.

La indicación debe realizarla un profesional de salud teniendo en cuenta los antecedentes y las características particulares de cada paciente.

¿Qué papel tiene el ácido bórico?

El ácido bórico vaginal es otra de las herramientas que se utilizan en determinadas situaciones, especialmente en el contexto de infecciones vaginales recurrentes por hongos.

Su función está relacionada con la modificación del ambiente vaginal y el pH. En determinados casos puede utilizarse como parte de una estrategia para tratar recurrencias, junto con el tratamiento antifúngico correspondiente.

Importante: el ácido bórico no debe ingerirse. Es tóxico por vía oral y su utilización vaginal debe realizarse siguiendo las indicaciones de un profesional de salud y utilizando una preparación adecuada.

No debe considerarse un tratamiento general para cualquier infección vaginal, ya que los síntomas de candidiasis, vaginosis bacteriana y otras infecciones pueden ser similares y requieren tratamientos diferentes.

Infecciones urinarias recurrentes durante la menopausia

Los cambios que se producen durante la menopausia también pueden favorecer la aparición de infecciones urinarias recurrentes.

Dependiendo de cada caso, existen distintas estrategias que pueden utilizarse para reducir el riesgo, entre ellas tratamientos hormonales locales y algunas alternativas no hormonales.

Entre las opciones que se mencionan en el video están:

  • Probióticos.
  • D-manosa.
  • Cranberry o arándano rojo.
  • Estrógenos vaginales en pacientes seleccionadas.
  • Otras estrategias preventivas indicadas por un profesional.

La evidencia científica no es igual para todas estas alternativas, por lo que no deberían considerarse equivalentes ni sustituir el tratamiento médico cuando existe una infección urinaria activa.

¿Por qué aparecen infecciones vaginales recurrentes?

La alteración del ecosistema vaginal durante la menopausia puede modificar las condiciones que normalmente protegen frente a microorganismos.

Dependiendo del microorganismo y del cuadro clínico, pueden aparecer:

  • Candidiasis vaginal, que suele producir picazón, irritación y molestias.
  • Vaginosis bacteriana, que puede asociarse a cambios en el flujo y olor vaginal.
  • Infecciones urinarias recurrentes.

Es importante realizar un diagnóstico correcto antes de iniciar un tratamiento, especialmente cuando las infecciones son recurrentes.

¿El ácido bórico sirve para todas las infecciones vaginales?

No.

El ácido bórico se utiliza principalmente en situaciones específicas, especialmente algunas formas de candidiasis vaginal recurrente, y no constituye un tratamiento universal para las infecciones vaginales.

Si existen síntomas persistentes, recurrencias frecuentes, sangrado, dolor importante, flujo anormal o síntomas urinarios, es recomendable consultar con un profesional para determinar la causa antes de automedicarse.

Menopausia y salud vaginal

La sequedad vaginal, el dolor durante las relaciones sexuales y las infecciones recurrentes no tienen por qué asumirse como algo que simplemente hay que soportar durante la menopausia.

Existen tratamientos hormonales y no hormonales que pueden ayudar dependiendo de la causa y de las características de cada mujer. El primer paso es identificar correctamente el problema y elegir una estrategia adecuada.

En este video hablamos de:

  • Síndrome genitourinario de la menopausia
  • Síndrome genitourinario y síntomas vaginales
  • Sequedad vaginal en la menopausia
  • Picazón y ardor vaginal
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • pH vaginal y menopausia
  • Lactobacilos y microbiota vaginal
  • Estrógenos vaginales
  • Infecciones urinarias recurrentes
  • Candidiasis vaginal recurrente
  • Ácido bórico vaginal
  • Probióticos
  • D-manosa
  • Cranberry o arándano rojo
  • Salud vaginal durante la menopausia
  • Tratamientos para el síndrome genitourinario de la menopausia

Importante: este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye una evaluación médica. El ácido bórico puede ser tóxico si se ingiere y no debe utilizarse por vía oral. Los tratamientos hormonales, antifúngicos y otras alternativas deben indicarse de acuerdo con cada situación clínica.

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